Durante
el 2004 se reportaron la muerte de seis vaquitas marinas en redes de pesca,
entre ellas una madre y su cría; lo que agudiza su situación
por demás crítica. La Carta Nacional Pesquera determina
que para evitar la extinción de la vaquita marina, el límite
de mortalidad incidental debe ser de tasa cero al año, sin embargo
las autoridades encargadas de tomar medidas de
emergencia no han hecho nada al respecto.
Los registros de las muertes
han sido oficialmente reportados por la dirección de la Reserva
de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.
Las
acciones que tomemos en los siguientes cinco años serán
determinantes para el futuro de la vaquita. Su extinción significaría
una verdadera tragedia ambiental con repercusiones incalculables para
el ecosistema del Golfo de California y para la sociedad mexicana. Hacemos un
urgente llamado a las autoridades locales y federales a no postergar
más
la aplicación de las leyes, regulaciones y medidas
administrativas existentes y la entrada en vigor del Programa de Manejo
de la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de California y Delta del
Río Colorado,
para evitar la muerte de estos carismáticos mamíferos marinos,
que son producto de millones de años de evolución y forman
parte del patrimonio natural de los mexicanos y del mundo.
También
existen estudios e iniciativas para proveer de actividades económicas
alternativas a la pesca a los habitantes de la Reserva de la Biosfera
del Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado. Una
de las propuestas para disminuir la muerte incidental de vaquitas es
eliminar el uso de las redes de pesca en las que quedan atrapadas y sustituirlas
por sistemas de pesca que no causen la muerte incidental de esta especie,
mismos que ya han sido identificados por los expertos. Desde hace varios
años, se realizan investigaciones para encontrar tecnologías
que hagan compatible la
pesca con la conservación de la vaquita y su medio ambiente.